SUFRIMIENTO, HOY, CON FINAL FELIZ (1-2)

POSADA, LLANES | DOMINGO 23 DE FEBRERO DE 2025

El primer equipo de la Sociedad Deportiva Lenense Proinastur ha conseguido su segundo triunfo en la segunda vuelta tras derrotar por 1-2 al del Urraca Club de Fútbol en el choque, correspondiente a la vigésimotercera jornada de la Tercera RFEF asturiana, que se ha celebrado esta tarde en el campo municipal de «La Corredoria», en Posada de Llanes.

Un equipo que supo vaciarse para defenderse, aún con lagunas; un portero en gran momento, Bussmann; y efectividad máxima de los pichichis, que mandaron a la red los dos únicos tiros a puerta. Esa fue la fórmula que le dio hoy a los de Manolo Simón tres puntos de importancia capital porque, entre la brecha que se podría haber abierto y el calendario que se viene (L’Entregu, Covadonga y Sporting Atlético), una derrota, hasta casi también un empate, podría haber supuesto un mazazo numérico y anímico muy difícil de revertir.

Salieron muy bien con balón los verdiblancos que, en el 7′, lograron adelantarse en el marcador en un centro de Puyi desde la derecha que se paseó por todo el frente de la portería de la portería local antes de que Lucas Rodríguez, con algo de suerte, batiera al cancerbero local, Nacho Rubiera, que llegó a tocar el esférico antes de que este besase la red.

El Lenense Proinastur tenía el partido muy controlado en el minuto 23 cuando, tras una buena triangulación entre Noé, Pablo Prieto y Raúl Piñera, Puyi derribó a este último dentro del área sin ser consciente del todo de que la jugada, que entraño bastante peligro estaba a punto de perder todo el gas en las manos de Bussman. Penalti inocente, pero indiscutible, y transformación del ex verdiblanco Ousmane Togola, que no engañó al arquero alemán, pero ajustó lo suficiente para lograr empatar.

Sin mucha más historia que la desgraciada lesión de Fahd, al que los problemas musculares no le están permitiendo tener continuidad en el equipo, que lo nota mucho y para bien cuando está, se llegó con todo por decidir al descanso.

El respeto mutuo que reinaba en el arranque de la segunda mitad se quebró en el minuto 54 cuando Pablo Coutado y Diego García apretaron a Noé en la salida de balón, García interceptó el pase agónico del central al lateral y su centro raso al punto de penalti lo dejó de cara, con mucha inteligencia, Lucas Rodríguez para que Coutado, con su inmensa clase, batiera por segunda vez a Nacho Rubiera.

Con el 1-2 el Lenense Proinastur se dedicó básicamente a, por una vez, proteger el valiosísimo botín que estaba obteniendo. Los verdiblancos demostraron hoy bastante orden y mucha capacidad de sufrimiento para, por ejemplo, rechazar dos voleas consecutivas de Ousmane Togola desde dentro del área o sacar cuando se colaba en la portería un cabezazo de Nico Vega a la salida de un córner.

Y donde ellos no llegaron, llegó Bussmann, sobremanera en el minuto 74, cuando sacó abajo, junto a la base del poste, el disparo con el que terminó Iyán su jugada por la izquierda, de fuera hacia dentro, y en un disparo desde el vértice de la pequeña de Álvaro García que, afortunadamente, le fue al cuerpo.

Tras cinco minutos de añadido llegó la explosión controlada de alegría de todos los verdiblancos, los del campo, los del banquillo y los muchos que quisieron acompañar a los suyos desde la grada o la barandilla. Todos son conscientes, o al menos deberían de serlo, de que se ganó una batalla, capital, pero que la guerra tiene pinta de que va a ser larga.