MAÑANA HORROROSA, NO… LO SIGUIENTE (0-5)

LA POLA, LENA | DOMINGO 17 DE NOVIEMBRE DE 2024 | Foto: Fierros para www.futbolasturiano.es

El primer equipo de la Sociedad Deportiva Lenense Proinastur ha caído con estrépito, 0-5, ante el filial del Real Sporting en el choque correspondiente a la undécima jornada de la Tercera Federación, celebrado este mediodía en el Estadio FINSTRAL El Sotón.

Por mucho Sporting Atlético que fuera, demasiada diferencia en todo. En lo técnico, en lo físico, en la intensidad, en la contundencia en las áreas… Y sobre todo demasiadas facilidades de los verdiblancos, algunas impropias de un equipo senior de categoría nacional, que se está len acostumbrando peligrosamente a perder por goleada porque cometen muchos errores y en Tercera los errores se pagan ante cualquiera y, equipos de este nivel, te destrozan el marcador y la moral.

Antes de la media hora de juego la mañana ya era un auténtico horror. Los de Aitor Zulaika tenían un plan de juego muy claro, atraer con varios pases la presión local y buscar sin remilgos el balón largo frontal para que sus delanteros castigaran la espalda de una zaga con dudas.

En un primer intento, en el minuto 10, Amadou se presentó ante Bussmann y Pablo Guti, deslizando la pierna de manera agónica, salvó el gol, pero la extremidad se le quedó clavada y se volvió a lesionar, parece que otra vez gravemente, la rodilla que le tuvo un año en el dique seco.

En el 21′ se repitió exactamente el mismo patrón, pero esta vez acabó en gol. Pelotazo desde la zona de zagueros del Sporting Atlético que sobrepasó a Denzel, que midió mal, y Amadou, en carrera tras su desmarque de ruptura, metió el interior para batir por arriba a Bussmann y establecer el 0-1.

Seis minutos después, el que se convirtió en asistente para el 0-2 fue el propio guardameta rojiblanco, Pedro Díez, cuyo despeje largo provocó una falta de entendimiento en el área del Lenense Proinastur tras un bote, que nunca debió producirse porque era un balón indiscutiblemente del portero, y Amadou, más listo, intenso y decidido, no desaprovechó un nuevo obsequio para subir su segundo y el 0-2 al electrónico.

Los verdiblancos no asomaron por el área sportinguista hasta los últimos cinco minutos del primer acto. Pablo Coutado, en una buena acción personal, forzó un córner en el que Pablo Díez evitó, con los pies, el que pudo ser el 1-2.

Tras el paso por los vestuarios, Simón parecía haber conseguido reactivar cosas de lo que, hace mes y medio, era el Lenense Proinastur, pero el 0-3 de Esteban Lozano, que empotró el balón de cabeza en la red, solo como la una en el segundo palo en un córner, mató cualquier ilusión y convirtió en un suplicio los cuarenta y cinco minutos restantes hasta el pitido final.

Mediado el segundo acto, Bussmann realizó dos muy buenas intervenciones, casi consecutivas, desviando un cabezazo de Yosmel y haciéndose grande ante Kevin cuando estaba a punto de armar su disparo en la frontal de la pequeña.

En el 80′, después de un par de acercamiento con peligro de los verdiblancos, Marti volvió a poner en evidencia el capítulo defensivo de los de Lena conduciendo un montón de metros sin que nadie le saliera al paso, más bien todo lo contrario, y al llegar al balcón del área chutó pegado a la base del palo para hacer el 0-4 y, prácticamente en la última jugada del partido, Acerete, revolviéndose como hacen los buenos delanteros, colocó el definitivo, doloroso y elocuente 0-5 en una mañana que resultará, por horrorosa, difícil olvidar.

Lo que parecía un inicio ilusionante del Lenense Proinastur, a día de hoy, hay que leerlo como un colchón de puntos que apenas tiene ya relleno y eso obliga a ir a Noreña el próximo domingo «a cara de perro», aunque urge tanto o más que los puntos que el equipo vuelva a parecer eso, un equipo, con un plan y con el alma y los cinco sentidos puestos en cada jugada.