LA ENTREGA VOLVIÓ A NO SER SUFICIENTE (0-1)

LA POLA (LENA) | SÁBADO 6 DE ABRIL DE 2024 | Foto: www.GolPlus.tv

El primer equipo de la Sociedad Deportiva Lenense Proinastur ha engarzado su tercera derrota consecutiva tras caer ante el del Club Deportivo Lealtad por 1-0 en uno de los choques adelantados a la vigésimo octava jornada de Tercera Federación.

Un córner tan básico como efectivo en el minuto 9 le sirvió a los maliayos para llevarse los tres puntos en una tarde de perros con agua, granizo y viento que los de Hector Suárez tuvieron en contra en la primera mitad. 

El saque de esquina lo botó Meana, lo prolongó Saha en la zona del primer palo, a pesar de la oposición de Jandro y Guille Vaamonde, y el ex verdiblanco Adri Díaz, más rápido, listo e intenso que nadie en el segundo remachó a la red. 

Ayer a los nuestros no se les puede negar para nada, y más teniendo en cuenta el llenazo que hay en la enfermería, su entrega para lograr estar siempre en la lucha por los puntos, aunque ahora mismo de soluciones futbolísticas y de fe en ataque van muy justos.

Parece que todo es balones a Jandro que hace lo que puede. Casi siempre, lo mas que puede hacer es peinarla y la peina, pero luego falta fuerza o descaro o las dos cosas para ir con convencimiento a los huecos donde cae lo que él va dejando. Y en las dos mejores combinaciones a ras de césped del Lenense Proinastur en el partido, una en cada tiempo, asistió en la primera a Borja Sierra  que remató en muy buena posición a las manos de Junquera y a Pablo Coutado, en la segunda, que disparó desde la frontal con mucha intención, pero sin llegar a coger portería. 

Con el gol tempranero en el zurrón, el Lealtad se limitó a bajarle el ritmo al partido con pequeñas fases de control de balón, muchas interrupciones y tirar de vez en cuando algunas contras que la zaga local y Javi Doldán supieron sujetar, con especial mérito para el guardameta en una doble ocasión con una chilena en el área pequeña de Saha y un remate alto de Montequin. 

Después de un pírrico e inadmisible descuento de cuatro minutos, máxime cuando Agus Porto había estado siendo asistido durante más de cinco tras la reanudación, y no fue el único, el equipo arbitral, porque cualquiera de sus tres integrantes podría haberse dado cuenta del error flagrante, decretó el final del encuentro. Nunca sabremos que hubiera pasado si se hubiera jugado lo que tenía que haberse jugado, pero la sensación es que, ayer, como con el Ceares o como con el Industrial, podríamos estar una hora que al equipo le hubiera costado un mundo generar algo de peligro.

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