EL LENENSE PROINASTUR SIGUE CRECIENDO Y HACIENDO GRANERO (0-1)

PRAVIA | DOMINGO, 21 DE FEBRERO DE 2021 | FOTOS: Pilar Estrada

El primer equipo de la Sociedad Deportiva Lenense Proinastur ha conseguido su tercera victoria en cuatro partidos al derrotar al Club Deportivo Praviano por 0-1 en el choque, correspondiente a la decimoctava jornada del subgrupo 1 de la Tercera División asturiana, que se ha celebrado esta tarde en el campo de “Santa Catalina”.

Triunfo sufrido, como casi todo lo que se logra en esta categoría, pero que quizá no debería haber llegado a la taquicardia final, ya que los de Alfonso Arias, con el marcador a favor y los locales volcados, gozaron de opciones más que de sobra para haber sentenciado antes.

El partido en la primera mitad se jugó de poder a poder, a base de duelos por cada balón y por conquistar cada metro de césped.

Encina, casi nada más empezar, firmó el primer tiro verdiblanco entre palos tras un balón profundo que le sirvió Pablo Sánchez, pero resultó muy forzado y la pelota rodaría mansa a las manos del portero local, Ali. Casi acto seguido, Conceiçao, recogiendo el rechace de un mal despeje de la zaga del Lenense Proinastur, arrancaría el primer ¡uy! de la tribuna con un lanzamiento demasiado cruzado.

Después de que los pravianistas reclamaran unas manos en el área de la portería de Javi Torres, y justo antes de que este atrapara valiente, abajo en el uno contra uno, vino ese cuarto de hora central en el que los de “Fonso” dominarían más claramente, acumulando situaciones de peligro y lograrían el gol que, a la postre, terminaría valiendo tres puntos: otro remate, este a la media vuelta, de Encina, un balón de Santullano al desmarque de ruptura de Ousmane que Ali le quitó de los pies en el momento supremo, un tiro alto de Luismi en la “segunda jugada” de un córner, otro de Jairo, sólo ante el guardameta, al que le sobró potencia y llevó el mismo camino…

Era el minuto 29 cuando Ousmane recogía un balón peleado y rebañado desde el suelo por Pablo Sánchez. El marfileño se dio la vuelta y lo tocó con criterio ante la llegada de Jose Santullano que, de tiro raso, fuerte, cruzado, con bote intermedio y desde fuera del área, subía el 0-1 a las tablillas de “Santa Catalina”.

Poco antes del descanso, susto mayúsculo. Una “picada” ante una salida algo en falso de Javi Torres despejada por Julio entre palos cuando ya se cantaba gol.

En el intermedio, los técnicos del Lenense Proinastur empezaron el curso acelerado de superación de contratiempos en una misma tarde. El primero, la lesión de Nacho, sustituido por Berto Arias.

La primera ocasión tras reanudarse el choque volvió a ser verdiblanca y clara, pero a Pablo Sánchez le faltó un paso y un toque más que hubiera podido dar para no resolver tan de lejos ante el portero del Praviano.

Más clara aún fue de la que gozaron Berto Arias y Ousmane, pero tanto se lo pensaron que dieron tiempo a que llegara un defensa y a que Ali ganara el terreno suficiente.

El Lenense Proinastur tenía todo en contra para puntuar menos lo más importante, el marcador. Jugaba en terreno ajeno, mucho tarjeteado, el partido seguía abierto después de marrar un montón de opciones y, encima, más reveses en forma de lesiones. Jairo, tocado de la cadera, dejó su sitio a Pelayo Castañón y Otero, que estampó la rodilla contra una valla en la lucha por un esférico, hizo lo propio con Gito, que debutaba con el Lenense Proinastur.

Un par de llegadas claras de Conceiçao y Thompson le sirvieron de “clic” a los nuestros, que se dieron cuenta de que el choque se había convertido en una moneda de canto dando vueltas que no les interesaba para nada y de que había que bajar una marcha y ordenarse, máxime tras la expulsión de Pelayo Castañón en el minuto 88. Vio una primera amarilla en una discusión con Dylan y la segunda por mostrarle el pulgar al árbitro, Fernández Ceferino, en señal de aprobación. El mierense lo hizo para darle la razón y demostrarle que todo estaba okey, pero el colegiado prefirió tomarlo, equivocadamente, como una ironía.

Durante los seis minutazos que se añadieron, sólo un disparo lejano de Thompson que buscó la escuadra sin éxito sobresaltó los corazones de los verdiblancos que, después de tanto sufrir, ahora disfrutan y sueñan. Porque, ya lo dice nuestro lema de esta temporada, el límite está en los sueños. Eso sí, siempre que nos pillen con los pies en el suelo. Dicho de otra manera, hay que seguir planteándose cada partido como una oportunidad de sumar y seguir haciendo granero con el que afrontar la segunda fase. Sea cual sea.

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