EL LENENSE PROINASTUR SALVA UN PUNTO DONDE NO HABÍA NADA (2-2)

CANDÁS (CARREÑO) | DOMINGO, 11 DE SEPTIEMBRE DE 2022 | 📷Ana Belén Busto

El primer equipo de la Sociedad Deportiva Lenense Proinastur ha reaparecido en la primera categoría a nivel autonómico, la nueva Primera RFFPA, empatando a dos goles con el Candás Club de Fútbol en el choque disputado esta tarde en el campo carreñense de «La Mata».

Y gracias, habrá que decir. Los de Héctor Suárez se mostraron desde el principio incómodos, inadaptados al terreno de juego, a su hierba y sus dimensiones, y muy blandos, un cóctel que, en cualquier categoría, pero sobremanera en esta, no puede dar resultado que el 2-0 en contra que lucía en el electrónico a la media hora. En el 5′, tras una serie de rechaces a la salida de un córner, Mario Méndez conectó un cabezazo en la frontal que se convirtió en la vaselina perfecta y en el 32′, Marco remató viniendo de segunda línea un centro desde el lado derecho del ataque candasín.

De los verdiblancos, prácticamente nada. Si acaso, un tiro de Pablo Sánchez, ya con 2-0, que se fue muy cerca del larguero del arco defendido por Isma Gamonal.

Tras el paso por los vestuarios, Héctor Suárez prefirió no hacer ninguna permuta, como si, tras la charla del intermedio estuviera ofreciéndole el desquite a los jugadores que habían terminado el primer acto.

Cuando se cumplió la hora del partido, el avilesino empezó a mover el banquillo y algunas piezas que ya estaban en el campo y el equipo empezó a mejorar algo, tampoco nada exagerado. Hugo García tuvo la opción de acortar distancias en un remate en buena posición que se marchó por encima del travesaño y los locales un par de transiciones en las que bien pudieron hacer el tercero.

El partido moría sin grandes sobresaltos para la parroquia local hasta que, en el minuto 88, una falta de entendimiento en la zaga rojiblanca suponía el 1-2 y el volteo total de los acontecimientos. Ya en el descuento, Ardura empalmó en la frontal un centro de Juanjo, para que el balón se colase fuerte y pegado a la cepa del poste. La euforia por ese punto extraído de la nada, hizo que el centrocampista, hoy central de arranque, se sacase la camiseta, algo que el árbitro no perdonó y le mostró la segunda amarilla.

Ya no quedaba mucho y, para que veáis como es el Fútbol, aún con diez, la sensación última es que si el partido llega a durar un poco más, por físico, por moral y por tendencia, se lo hubiera acabado llevando el Lenense Proinastur, pero eso no borra la realidad de lo visto en «La Mata», una mala tarde de los nuestros. Ojalá que todas las malas tardes sean como esta, sumando, pero se necesita mejorar.

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