DESCALABRO EN LA ROMERÍA DEL GOL (3-4)

POLA DE LENA | DOMINGO, 13 DE MARZO DE 2022 | Fotos: Pilar Estrada

El primer equipo de la Sociedad Deportiva Lenense Proinastur ha sumado cuarta derrota consecutiva como local tras caer derrotado esta tarde ante el del Unión Deportivo Gijón Industrial por 3-4, en el choque correspondiente a la vigesimonovena jornada de la Tercera RFEF.

Es difícil de explicar lo visto hoy sobre el sintético del Estadio Altosdemontecerrao.com – El Sotón. Una parte de lo sucedido ya es casi letanía en esta segunda vuelta donde todo le sale del revés al equipo de Alfonso Arias.

Los verdiblancos volvieron a salir mejor que su rival y a abrir pronto el capítulo de las ocasiones claras, como un centro de Sergio Díaz que no llegó a rematar nadie o un tiro de Pablo Sánchez que Álex García tocó lo justo para desviar a la madera, pero el primer disparo entre palos forastero, minuto 35, acabó en gol.

Naya, que ya había mirado de reojo antes, se sacó un latigazo desde una extraña posición en la banda izquierda que sorprendió a Iván Torres.

El caso es que el Lenense Proinastur es ese boxeador noble y valeroso que se levanta una y otra vez tras encajar para volver al frente, pero poco estratega, poco certero y con la guardia abierta. Antes del descanso, ni Madou, que se vio tan sólo que igual hasta se soprendió, ni Ryduan, que remató alto su pase atrás con la portería vacía, lograron el empate que, vete a saber, quizá hubiera cambiado el curso del encuentro.

La segunda mitad fue de locos. Los de casa salieron con brío y, por fin, fueron cayendo en la cuenta de que había una vía de pase filtrado en la defensa fabril que les podría dar algún rédito en el marcador. Era cuestión de ajustar los tiempos y el pase, pero antes de que eso pasase, minuto 53, Iker Alegre había firmado con otro trallazo lejano el 0-2.

Ryduan comenzó a cincelar su triplete más amargo diez minutos después, embocando un pase de Julio Vázquez desde la línea de fondo, al que había habilitado Jorge Fidalgo, sin duda el más entonado de los verdiblancos en otro día para aprender y olvidar.

Un minuto tardó el conjunto gijonés en restablecer los dos de diferencia, merced, de nuevo, a Iker Alegre, y otro minuto necesitó Ryduan en poner el 2-3 en una acción calcada a la de su primera diana, pero con Pibe de asistente.

Corría el 78′ cuando el argentino ponía el 3-3 haciendo bueno otro tiralíneas a la espalda de Jorge Fidalgo, pero los de «Fonso», lejos de de hacer el reseteo mental necesario, bajarle el ritmo a la contienda e incluso dar por bueno el punto que en ese instante tenían, que lo era, entraron en un innecesario correcalles en el que acabó ganando el equipo con más experiencia y con menos que perder.

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